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OCTUBRE 2026

RENAUD TIXIER

DESNUDA EL PRIMER CAPÍTULO DE SU SAGA

Tras reinventar el microrrotor con un sistema inédito, Dominique Renaud y Julien Tixier presentan las versiones esqueleto del Monday.

En la Alta Relojería contemporánea hay pocos nombres con la trascendencia de Dominique Renaud, una de las grandes fuerzas creativas de la industria durante más de cuatro décadas. Junto a Julien Tixier, joven artesano y custodio de los saberes tradicionales del oficio, ha establecido un diálogo singular entre dos generaciones. En él, la visión disruptiva y el dominio artesanal se encuentran para dar forma a piezas de extraordinaria complejidad.

Ese diálogo comenzó en 2024 con el primer Monday y continúa ahora con su versión íntegramente esqueletada, presentada en su Manufactura de Tolochenaz, Suiza. La convergencia que da origen a Renaud Tixier no se sostiene solo en una fascinación compartida por la mecánica. La une también la voluntad de volver a los fundamentos de la relojería para cuestionarlos, reinterpretarlos y llevarlos más allá. El Monday Skeleton es una nueva expresión de esa filosofía: demuestra que una arquitectura mecánica bien concebida no necesita esconderse para revelar su belleza.

La serie, limitada a dos ediciones de 15 piezas, expone los 262 componentes del calibre RVI2025, cada uno acabado y decorado a mano. Puentes, ángulos y superficies quedan al descubierto y ofrecen al observador una lectura directa de la construcción del movimiento. Pero más allá de lo que se ve a primera vista, ¿qué merece realmente la pena apreciar?

Dos generaciones, un mismo estándar

Renaud Tixier se concibió como una colección de siete guarda tiempos de edición limitada. Cada uno está asociado a un día de la semana y a una innovación propia. El Monday, primero de la serie como su nombre indica, introdujo una primicia mundial: un microrrotor equipado con un volante de inercia que optimiza la eficiencia de la cuerda automática, una solución sin precedentes en la industria.

Los dos maestros relojeros aportan oficios distintos y complementarios. Dominique Renaud domina el diseño de movimientos mecánicos y complicaciones, y tiene una maestría reconocida en el esqueletado. Esa técnica la forjó en sus primeros años en la Alta Relojería, en un taller dedicado precisamente a los relojes esqueleto.

Tixier es relojero y prototipista en el sentido pleno del término. Su sello es la búsqueda de la perfección artesanal y del acabado del más alto nivel: biselado, pulido negro sobre titanio y ángulos entrantes, todo hecho a mano.

Uno aporta la visión de la máquina y el otro, la obsesión por la superficie. El Monday Skeleton reúne ambas en una pieza donde ni el ingeniero ni el artesano pueden ocultar nada, porque el diseño ha dejado de tener secretos.

Arquitectura al descubierto: El Calibre RVI2025

El calibre RVI2023, que equipaba al Monday original, nunca se concibió como un movimiento esqueleto. Aun así, su arquitectura calada ya lo sugería: cada curva, cada elemento mecánico y cada silueta parecían pensados para ser vistos.

El RVI2025 asume esa vocación y la lleva hasta el final. Los ingenieros de la casa rediseñaron por completo su estética, pero conservaron intacto el concepto que le dio identidad. El calibre mide 36.8 mm de diámetro por 6.83 mm de altura. Late a 2.5 Hz (18,000 alternancias por hora) y ofrece una reserva de marcha mínima de 72 horas, con 29 rubíes y 262 componentes.

La pieza clave sigue siendo un mecanismo patentado que reinventa la cuerda automática por microrrotor. En el centro del microrrotor de platino, un espacio que normalmente queda vacío, se aloja un volante de inercia, también de platino. Está acoplado a un resorte de propulsión que la casa llama «The Dancer». El sistema convierte incluso los movimientos más leves de la muñeca en energía aprovechable para el calibre. Se inspira en las tecnologías de recuperación de energía nacidas en el automóvil, llevadas a la escala del reloj con una exigencia de precisión absoluta.

El resultado es una restricción convertida en recurso: lo que antes era un hueco pasa a ser el corazón de una arquitectura inédita. El sistema, además, incorpora un mecanismo de desembrague que protege el movimiento en caso de golpe. En un reloj pensado para llevarse a diario, esa protección importa.

En Monday Skeleton, el microrrotor tiene también una función estética. A diferencia de un rotor central, no cubre el calibre, de modo que deja ver la arquitectura entera, y lo hace en platino, un metal denso y de reflejos fríos. Lo que se lleva en la muñeca es la ingeniería que alimenta el reloj, sin nada que la oculte.

La maestría que no deja nada al azar

En un reloj esqueleto no hay dónde esconder un acabado mediocre: cada flanco y cada borde quedan expuestos a la lupa. Por eso merece destacarse que todos los acabados del RVI2025 se ejecutan en los talleres de Renaud Tixier, en el pueblo de Tolochenaz, entre Ginebra y Lausana. El repertorio es el de la Alta Relojería clásica: pulido negro, redondeado de puentes, biselado, Côtes de Genève, acabado sunray y granulado circular.

Entre todos ellos, los 238 ángulos entrantes son el detalle que el aficionado más atento sabrá buscar. Son esquinas hundidas que ninguna herramienta rotativa puede producir, porque siempre dejaría un radio. Por eso se trabajan a mano, con lima y buril, y un solo error obliga a rehacer la pieza. Que sean 238 en un mismo calibre da la medida del trabajo.

A esa exigencia se suma el pulido negro, una de las especialidades de Tixier. Es un pulido espejo, perfectamente plano y sin deformaciones, que según el ángulo de la luz se oscurece hasta el negro. Requiere un pulso constante y no admite la menor ondulación en la superficie.

El color llega con el esmalte grand feu. A través del fondo se aprecia una placa decorativa que cubre el trinquete del barrilete. Está grabada y cincelada a mano y esmaltada en tonos que armonizan con cada edición, de modo que se convierte en la nota de color del movimiento.

Exterior: oro blanco y dos tonalidades

La misma mano se reconoce en el exterior. La caja de oro blanco de 18 quilates mide 40.8 mm de diámetro y 12.6 mm de altura, con 21 mm entre asas. Lleva grabado a mano en la carrura y entre los cuernos, y ofrece una hermeticidad de 3 ATM (30 metros). La correa de aligátor, cosida a mano, se cierra con una hebilla de pasador en oro blanco de 18 quilates.

El color distingue las dos ediciones: verde y azul petróleo. Ambas comparten la esfera esqueleto, y cada una repite su tono en tres elementos. El primero es el contador de pequeño segundero satinado. El segundo, las agujas dauphine esqueletadas, pulidas y satinadas. El tercero, el rehaut cepillado de la periferia, con índices aplicados facetados en el nivel inferior y una escala de minutos blanca en el superior. La correa prolonga ese juego cromático.

Una pieza para quien sabe observar

El Monday Skeleton conserva las líneas del Monday original y lo lleva hacia un territorio decididamente más contemporáneo. Con solo 15 ejemplares por edición, está pensado para coleccionistas que valoran el detalle, el acabado y la ingeniería por encima de la complicación más vistosa.

Su mayor virtud es la coherencia: un movimiento cuya arquitectura pedía mostrarse, una mecánica que convierte un vacío en fuente de energía y dos maestros de generaciones distintas que miden la calidad con la misma vara. En un oficio que a veces confunde tradición con inmovilismo, Renaud Tixier demuestra que cuarenta años de saber y la precisión de una mano joven pueden trabajar en el mismo banco.

Seis días por descubrir

El Monday Skeleton no cierra una historia: abre una pregunta. Si la casa mantiene su proyecto de siete relojes, uno por cada día de la semana, el lunes es solo el comienzo. Esta versión esqueleto demuestra, además, que una misma creación puede reinterpretarse cuando el diseñador y el artesano se escuchan.

¿Qué otro espacio vacío de un calibre podría convertirse en mecanismo? ¿Qué acabado que hoy se considera imposible a mano volverá a hacerse así?

En la Alta Relojería, la innovación más interesante suele surgir cuando el oficio y la curiosidad se encuentran.

ESPECIFICACIONES TÉCNICAS MONDAY SKELETON

CAJA

Oro blanco de 18 quilates; 40.8 mm de diámetro, 12.6 mm de altura; 21 mm entre asas; grabado a mano en carrura y entre cuernos

ESFERA

Esqueleto; contador de pequeño segundero satinado; rehaut cepillado con índices aplicados facetados y escala de minutos blanca (verde o azul petróleo). Agujas en dauphine esqueletadas, pulidas y satinadas

CALIBRE

RVI2025, automático, microrrotor de platino con «The Dancer» y volante de inercia de platino; 36.8 x 6.83 mm. Hermeticidad 30m (3ATM)

FUNCIONES

Horas, minutos y segundero pequeño

RESERVA DE MARCHA

72 horas

FRECUENCIA

2.5 Hz (18.000 alt./h)

COMPONENTES

262 piezas, 29 rubíes, 238 ángulos entrantes

TRINQUETE DEL BARRILETE

Placa decorativa grabada a mano con esmalte grand feu

CORREA

Aligátor verde o azul cosido a mano, hebilla de pasador en oro blanco

EDICIÓN

Dos versiones (verde y azul) de 15 piezas cada una


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